Todo lo que estás haciendo en mi vida, es ponerle color. Y por eso no me tienes que decir lo siento. Al contrario, te tengo que agradecer yo todo. Las noches hasta altas horas de la madrugada, las risas, las caritas sonrojadas…
Cada momento hablando contigo ha sido lo mejor de este último mes. No me digas más lo siento. Aquí estoy. Sigo aquí. No me tienes que buscar porque ya me has encontrado. Así que puedes volver a tener un mar de tranquilidad dentro de ti. Yo estoy, por fin tranquila, decidida. Y ya sabes mi decisión, pero si hace falta te la repito… te la dejo aquí plasmada para que cuando se te olvide la puedas volver a leer:
Llegará el día en que nos conozcamos. Yo quiero conocerte, más de lo que ya creo hacerlo. Quiero compartir contigo todos los sentidos de los que podemos disfrutar. Quiero seguir a mi corazón como muchas veces me has dicho que haga; y lo estoy haciendo… esto es lo que quiere hacer y por eso lo hago, por eso no abandono. Quiero seguir aquí, tras esta ventana, y aquí estaré. Ni yo me moveré, ni nadie lo hará. Sólo me iré el día que tú quieras que me vaya; mientras tanto seguiré aquí.
No me importa lo que digan… pueden llamar esto como quieran… locura.. estupidez… no me importa. Sólo me importas tú y conseguir esa conquista que tanto añoramos los dos.
No lo olvides nunca… y sé feliz…
Y tú, ves lo que ellos nunca ven.
Me conoces y ya no hay temor.
Yo mostraría lo que soy,
Si tú vienes, donde vamos no nos alcanzarán.
Dulcinea
10 de marzo de 2011

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