El pacto
Decían los antiguos romanos “pacta sunt servanda”, traducido algo así como que los pactos están para cumplirlos…
No sé si recuerdas pero hace un mes me planteaste un pacto: yo te hago feliz y tú me haces feliz a mí. Ha sido el pacto más bonito que haya podido firmar en mi vida e incluso lo firmaría con sangre si fuera necesario.
Y hasta hoy en mi mente seguía ese pacto. Y hasta hoy tú lo has cumplido, siempre, porque no hay día que no sea feliz de todo, de verte sonreír, de poder hablar contigo por teléfono, simplemente ser feliz de haberte conocido y saber que existes.
Pero desgraciadamente… yo no he podido cumplirlo aun: yo solo te hago sonreír algunas veces y muchas son porque te las he pedido, pero por lo demás, cuando no estoy contigo solo te he traído lágrimas y miedo, solo consigo atraer a tus demonios. Y así solo puedo pedir perdón porque yo no estoy cumpliendo mi parte del pacto.
Ahora bien, me gustaría proponerte yo otro pacto a ti. Te propongo dejar de pensar en sueños y pesadillas, en que si la razón o corazón, en que si ha sido el destino lo que quiso encontrarnos o es solo una prueba de Dios. Te propongo que ni seas niña ni seas mujer, que seamos nosotros mismos, y que pensemos que esta es nuestra historia, nuestra historia de dos, que nosotros tenemos por delante muchos folios blancos por escribir y ahora nos toca decidir que continuación queremos darle…
Y sobre todo pensar en que nadie hace daño a nadie, que nadie sobra aquí (más al contrario que si tú no estuvieras me harías falta a mí) y pensar que no estamos haciendo nada malo, que esto no es un problema, pensar en que esto es una bella historia pero no de cuento, sino una historia real que cuenta con el más bello componente, con el más bello regalo que a los seres humanos Dios nos ha dado después de la vida…
Y si no es así, solo te digo estos versos tomados como siempre de una canción:
“…y aunque por mi te castigue Dios,
si te llevan los demonios
que nos lleven a los dos”.
Pd: Déjame concluir con dos palabras que aunque siempre te las he dicho, todavía no las he escrito por aquí: Te quiero.
Alonso
4 de abril de 2011

No hay comentarios:
Publicar un comentario