jueves, 2 de junio de 2011
Otro color
Tienes razón. Quizás yo soy demasiado negativa. No todo tiene que ser o blanco o negro. Existen colores distintos. Por ello, aunque este verano sea largo habrá cosas que lo llenen de color. El zumbido en la ventana pequeña, un amanecer, una canción... Nada hará que me olvide de ti. Creo que eso ya es casi imposible e incluso aunque existiera una oportunidad, nunca querría olvidarte. Tú has estado en todo momento conmigo, me has apoyado cuando mis demonios me han atacado, no me has abandonado. Siempre has cogido mi mano.
Es cierto lo que dices, y por más que caiga me volveré a levantar. Pues aunque me haga daño al caer, las heridas acaban sanando. Seguiré aquí, en esta ventana y en todas. Perdóname por mis momentos de miedo, o mis simples bajones de ánimos. Sabes que hay demonios que me han hecho más daño del que esperaba pero la verdad es que no quería manchar esta nueva ventana ni de negro, ni de blanco. Ni del negro de la tristeza y el pesimismo, ni del blanco de no escribir nada. Quería ser lo más positiva que pudiera, para que esta ventana que hemos llenado de flores y de color siga igual de bonita. Ojala que al verla, y al recordarla, nuestra almas también se llenen de color y sigan volando con el deseo de encontrar ese rincón de los sentidos, que aunque ahora se ha querido esconder por un tiempo, lo acabaremos encontrando. Nosotros jugamos mejor al escondite que él, ¿verdad? Sé que aunque cueste, llegaremos a esa estación y lo más probable es que nos quedemos sin voz, o que la voz que teníamos dormida despierte y se acabe esa costa de silencio a la que nos quiso arrastrar el viento.
Aquí seguiré, aquí podrás contar conmigo y aquí podremos seguir deseando cosas imposibles que terminarán por ser posibles...
P.D. Yo también pensaré en ti, ¿acaso lo dudabas?
Dulcinea
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario