miércoles, 1 de junio de 2011

Entre tus alas

Nuestro Cielo ya tiene fecha, sí. Y no sólo eso, sino que además, cuando esas puertas ya no nos separen, podré abrazar al ángel que me sacó de ese horrible infierno llamado soledad. Podré sonreír entre tus alas… El mejor Cielo que puedo tener es ese. A ti. Sólo y simplemente a ti. Así, tal como eres, sin ningún cambio y sin nada. Simplemente perfecto, pues, aunque dicen que la perfección no existe, creo que no es cierto. La perfección no existe porque para cada persona es diferente. No se pueden establecer criterios sobre ella y por eso es más cómodo decir que no existe.

Pero para mí existe. Por ejemplo, para mí este cuadro que ves, es perfección. No se necesita grandes cosas para ser perfecto. Son los pequeños detalles los que, combinados, crean la perfección. No sé por qué, no sé quién… pero alguien quiso que en las inmensidades de este mundo, tú y yo nos encontrásemos. Además, no sólo nos encontramos, sino que también decidimos luchar por esto. En segundos decidimos que esto era importante. Quizás nuestras almas lo sabían y nos empujaron a esto. Para mí fue una sensación extraña, el verme a mí misma diciendo: ¿Cómo puedo pensar ya que esto es tan importante para mí? ¿Por qué siento lo que siento? Mi única respuesta es que estaba destinado. La misma que me doy siempre que me surge alguna pregunta para esto. No porque no tenga otra respuesta… sino porque es la única que simplemente deja que el corazón siga su camino.

Y yo quiero que el mío siga su camino, e incluso, aunque pueda sonar atrevido y quizás muy temprano, quiero que tenga un camino junto al tuyo... siempre que el tuyo me quiera aceptar. Es más, me atrevería a decir... bueno no, mejor lo diré más adelante... cuando te hable de mi cielo...


Mi alma reconoció tu voz
Y así se fue detrás de ti mi corazón


Dulcinea
15 de marzo de 2011

No hay comentarios:

Publicar un comentario