Quien piense que los ángeles no pueden llorar o no sabe lo que dice o bien es porque no lo ha visto.
Los ángeles lloran, lo sé porque yo los he visto llorar algunas veces. Son lágrimas de soledad unas veces, otras de miedo, algunas de tristeza,…
Pero si hay un tipo de lágrimas que merece la pena derramar esas son las de alegría. Esas lágrimas serán las quizás empañen los ojos de estos dos ángeles cuando encuentren el uno en el otro su Cielo y se unan en ese primer abrazo, para luego verse sonreír.
Porque para mí, ese también será el mejor Cielo básicamente porque en él estarás tú… Solamente tú y yo, aunque en la estación haya más gente alrededor; poder caminar cogidos de la mano entre la gente…
Luego me hablas de lo que nos haya podido encontrar… Ciertamente no se sabe que habrá podido ser pero no hay ni un día que no le dé las gracias por todo: cada noche, cada amanecer, cada lágrima y cada sonrisa, cada segundo de este mes ha sido de lo mejor que me ha pasado nunca y así seguirá siendo…
Porque si tú quieres hacer tu camino junto al mío, yo no solo te aceptaré sino que incluso te haré un hueco junto a mí y uniremos las dos sendas que nos lleven al Cielo: al Cielo que tú esperes, al que yo espere también y que posiblemente sea el mismo en que pensemos los dos…
Que nuestras lágrimas nunca dejen de ser de felicidad.
Gracias por todo este mes, por seguir a mi lado.
Alonso
16 de marzo de 2011

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