¿Cómo no iba a recordar esa fecha? En esa noche de febrero nació magia sin necesidad de hacer ningún truco y desde entonces pareció pararse el tiempo como si este no quisiera abandonar febrero, como si se hubiera enamorado de ese mes. Fíjate si el tiempo se quedó en febrero que desde entonces la primavera se resiste a llegar, la lluvia aun no nos abandona y la Semana Santa ha pasado casi sin darnos cuenta.
De febrero yo he aprendido muchas cosas. Unas fueron malas, porque con febrero descubrí que el bien es tan aburrido que hasta los buenos parecemos tontos del todo, que el mal se asoma y se esconde y se disfraza de bien y que el mal es la obra del hombre porque no hay mayor demonio que él.
Pero más que nada de febrero aprendí cosas buenas: y es que aunque el mal quiera silenciarme, mi voz, aunque tenga un pie en el cuello seguirá gritando y nunca diré que me duele cuando me clavan sus alfileres, porque soy un caminante dispuesto a tirar muros y barreras y abrir caminos aunque sea con mi sangre y mi dolor.
Y sobre todo de febrero aprendí muchas cosas buenas de un grupo de locos que me contaron un cuento de esos que consiguen por momentos que la vida nos sonría y nos olvidemos de otros cuentos. De ellos aprendí tanto que si todo tuviera que escribírtelo por aquí me faltaría espacio. Y es que en febrero volví a creer en la de de los locos, esos que te hacen reír cuando toca llorar.
Creo que sabrás a que me estoy refiriendo y que muchas de las palabras que aquí te estoy escribiendo te sonarán también de este febrero, pero por si acaso solo decirte que febrero…, febrero también es carnaval, es color, es alegría, es liberarse de muchas cadenas que nos atan, esas cadenas que antes dije que solo dejaban sufrir y llorar, por febrero se rompen.
Y por más que febrero pase el tiempo también es como una pulsera, es un círculo eterno que algún día nos volverá a llevar a nuestro propio febrero, sea en el mes 2, en el 5 o en el que sea, porque al fin y al cabo si los meses no tuvieran nombres se llamarían todos igual. Así que…
“Aprovecha que es febrero
rompe la maldición
aprovecha tienes tiempo
de invertir la situación
haz conmigo vudú blanco
utiliza este muñeco
y conviérteme en tu amuleto”
Pd: permíteme agradecer a Juan Carlos Aragón, Jesús Bienvenido, los hermanos Márquez Mateos, Tino Tovar, Antonio Martín y tantos otros carnavaleros por inspirar este texto y dar cada año sentido a nuestras locuras.
Alonso
5 de mayo de 2011

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