Hace tiempo hablamos de esperanza con esta frase sin ponernos de acuerdo en quien la dijo. Carlomagno. Alejandro Magno. Que más da.
Hoy la vengo a recordar porque esperanza es la que nos ha seguido acompañando.
Esperanza es algo más que esperar. Es esperar despierto a que un sueño pase por tu lado para atraparlo y hacerlo crecer hasta que se haga realidad. Es no desfallecer nunca, no rendirse. Y por supuesto es tener fe y seguir creyendo. Porque la esperanza es una espera tras la cual siempre hay algo deseado.
A mi se me están acabando las esperanzas. No porque no las tenga o porque me quiera rendir sino porque gracias a que hemos seguido soñando despiertos y esperando, al final una a una se han ido cumpliendo.
Esperamos a vernos y nos hemos visto, esperamos para poder compartir una de esas cositas que nos unen y ahí estamos disfrutándola juntos cada vez que podemos, y otra que llevaba también bastante tiempo esperando...
Hace unos años las musas de la música me visitaron y me llevaron a dar unos primeros pasos para cumplir una de mis ilusiones. Siempre había deseado crear algo nacido de mi inspiración y compartirlo con el mundo pero nunca hasta ese momento tuve una idea clara.
Entonces de la nada surgió algo, un pequeño fragmento de corcheas en un piano y a raíz de ahí se fue desarrollando todo.
En ese pequeño tesorito que me regalaste aquella tarde pude leer “Si alcanzas un sueño, mímalo, aliméntalo y cúmplelo. Si no… hazlo música”. Pero en ese momento no sabía si hacer música era mi sueño o si mis sueños se hicieron música.
Fuera como fuese aquello lo plasmé en un pentagrama y lo seguí mimando día a día con la esperanza de que algún día viera la luz.
Sin embargo ese día no terminaba de llegar y las musas de la música me visitaban muy de vez en cuando y solamente me dejaban pequeños jirones de otras melodías a las que nunca les sabía sacar continuación y acababan olvidadas entre mis archivos.
Hoy ese día parece que ha llegado y aquello salido de mi mente está empezando a tomar forma a través del viento-metal y unos pentagramas escritos en papel y las musas de la música parece que están volviendo a verme.
Aun así las ellas siguen sin visitarme con la asiduidad que desearía. Porque hoy sé que hacer de mis sueños música es mi deseo y como sabes uno de mis sueños comenzó a transformarse en melodía pero nuevamente se ha quedado sin continuación.
Pero no pierdo la esperanza de terminarla y otra vez intentar transmitir en mi música lo que siente el corazón igual que lo hago con palabras.
Pd: Tal vez deba despedir a mis musas de la música y contar para ello con mi musa de las letras, la única que me inspira más y mejor ¿Tú qué piensas, te importaría trabajar el doble?
Alonso

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